Mi problema es, que intento comprender la vida. Y la vida no hay que comprenderla, hay que vivirla. No hay que esperar al momento perfecto, ni al mejor día, porque esto no tiene sentido. Todos los días son mejor que el anterior. Cada momento es único, por eso pasa a ser perfecto. Porque llegara el día en el que te falten todos estos días, y echarás de menos hasta los malos momentos. Debemos aprovechar cada día, y habrá momentos tristes, si, pero se irán y vendrán los buenos. También, al igual que los momentos, las personas estamos de paso en la vida de otras. Para bien, o para mal. Y nos enseñan, no nos hace recapacitar. Las personas nos enseñan cosas buenas y cosas malas, este conjunto se llama experiencia.
Y la experiencia es lo que me lleva a escribir este texto. A veces pasa que hasta el ultimo momento puede cambiar. Solo tienes que recordar una cosa: La vida no hay que entenderla, hay que vivirla.
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